Actividades rezagados PARA SEGUNDOS 2o. trimestre
Actividad 1.
INSTRUCCIONES: visualiza el siguiente video y extrae la información sobre "la Noche triste" y escríbelo en tu libreta.
Las Encomiendas en la Nueva España
Después de la conquista de México en 1521, los españoles necesitaban una forma de organizar el trabajo en las nuevas tierras. Así nació el sistema de encomiendas, una institución que cambiaría para siempre la vida de los pueblos indígenas.

La encomienda era un sistema donde la Corona española entregaba a un colonizador español, llamado encomendero, el derecho de recibir tributos y trabajo de un grupo de indígenas. A cambio, el encomendero tenía la responsabilidad de proteger a los indígenas, enseñarles la religión católica y cuidar de su bienestar.
Funcionamiento del Sistema
Los encomenderos recibían tributos en forma de productos agrícolas como maíz, frijol, chile y algodón. También podían exigir trabajo personal, conocido como servicio personal, donde los indígenas trabajaban en las tierras del español, en la construcción de casas o en otras actividades.

En teoría, la encomienda no daba al español la propiedad de las tierras indígenas ni de las personas. Los pueblos mantenían sus tierras comunales y su organización interna. Sin embargo, en la práctica, muchos encomenderos abusaron de su poder y trataron a los indígenas como si fueran sus esclavos.
Consecuencias para los Pueblos Indígenas
El sistema de encomiendas tuvo efectos devastadores para las comunidades indígenas. Muchos nativos murieron debido al exceso de trabajo, las enfermedades traídas por los europeos y la destrucción de sus formas tradicionales de vida.
Fray Bartolomé de las Casas, un fraile dominico, denunció los abusos del sistema y luchó por los derechos de los indígenas. Sus escritos ayudaron a que la Corona española creara las Leyes Nuevas en 1542, que buscaban proteger mejor a los nativos.
El Final de las Encomiendas
Con el tiempo, el sistema de encomiendas fue perdiendo importancia. La Corona española prefería tener control directo sobre los tributos indígenas. Además, la población indígena había disminuido tanto que el sistema ya no era tan rentable como antes.
Para finales del siglo XVI, las encomiendas comenzaron a desaparecer, siendo reemplazadas por otros sistemas como el repartimiento y las haciendas. Sin embargo, su legado perduró en la estructura social colonial, donde los españoles mantuvieron una posición privilegiada sobre los pueblos indígenas.
Preguntas de Comprensión
1. ¿Qué era una encomienda y quién la otorgaba?
2. ¿Cuáles eran las responsabilidades del encomendero hacia los indígenas?
3. Menciona tres tipos de tributos que los indígenas debían entregar a los encomenderos.
4. ¿Quién fue Fray Bartolomé de las Casas y qué hizo por los indígenas?
5. ¿Por qué el sistema de encomiendas comenzó a desaparecer a finales del siglo XVI?
Los Virreinatos en la América Española
Después de la conquista de México en 1521, los españoles necesitaban una forma de organizar y gobernar los vastos territorios conquistados en América. Así nacieron los virreinatos, una institución política que cambiaría para siempre la administración del Nuevo Mundo.

El virreinato era una unidad territorial gobernada por un virrey, quien actuaba como representante directo del rey de España. El virrey tenía amplios poderes: administraba justicia, controlaba el comercio, dirigía el ejército y supervisaba la evangelización de los pueblos indígenas. Era como si el mismo rey gobernara desde América.
Los Grandes Virreinatos
España creó cuatro grandes virreinatos en América. El primero fue el Virreinato de Nueva España, establecido en 1535 con capital en la Ciudad de México. Este territorio incluía México, Centroamérica, las islas del Caribe, y se extendía hasta partes de lo que hoy es el sur de Estados Unidos y las Filipinas.

El segundo fue el Virreinato del Perú, fundado en 1542 con capital en Lima. Abarcaba casi toda América del Sur, excepto las posesiones portuguesas de Brasil. Los otros dos virreinatos se crearon más tarde: Nueva Granada en 1717 y el Río de la Plata en 1776.
Organización y Funcionamiento
El virrey era nombrado directamente por el rey de España y su cargo duraba generalmente entre tres y seis años. Vivía en un palacio lujoso y estaba rodeado de una corte que imitaba la vida de la realeza española. Debajo del virrey existía una compleja estructura administrativa con audiencias, gobernadores, corregidores y cabildos que ayudaban a gobernar cada región.
Las audiencias eran tribunales superiores que también tenían funciones administrativas. Servían como contrapeso al poder del virrey y podían comunicarse directamente con el rey en caso de conflictos. Esta organización buscaba evitar que el virrey acumulara demasiado poder.
Importancia Económica y Social
Los virreinatos organizaron la economía colonial alrededor de la extracción de metales preciosos, principalmente plata y oro. Las minas de Zacatecas en Nueva España y Potosí en Perú produjeron enormes riquezas que financiaron el imperio español durante siglos.
La sociedad virreinal estaba dividida en grupos según el origen de las personas. Los españoles nacidos en España, llamados peninsulares, ocupaban los puestos más altos. Los criollos eran españoles nacidos en América, seguidos por las castas (mezclas de españoles, indígenas y africanos) y finalmente los indígenas y esclavos africanos.
El Legado de los Virreinatos
Los virreinatos duraron casi tres siglos, hasta las guerras de independencia del siglo XIX. Durante este tiempo, crearon instituciones, tradiciones y una cultura que mezcló elementos españoles, indígenas y africanos. Fundaron ciudades, universidades, y establecieron un sistema legal que en muchos casos perduró después de la independencia.
Las capitales virreinales como Ciudad de México y Lima se convirtieron en grandes centros urbanos con catedrales magníficas, palacios y plazas que todavía podemos admirar hoy. Los virreinatos dejaron una huella profunda en la lengua, religión, arquitectura y organización social de América Latina.
Preguntas de Comprensión
1. ¿Qué era un virreinato y quién lo gobernaba?
2. ¿Cuáles eran las principales funciones y poderes del virrey?
3. Menciona los cuatro virreinatos españoles en América y sus capitales.
4. ¿Qué función cumplían las audiencias en la organización virreinal?
5. ¿Cuál fue la principal actividad económica de los virreinatos y por qué era importante para España?
Los Obispados en la Nueva España
Cuando los españoles conquistaron América, no solo buscaban riquezas y territorios. También tenían la misión de evangelizar a los pueblos indígenas y establecer la religión católica en el Nuevo Mundo. Para lograr esto, crearon una compleja organización religiosa basada en obispados que transformó la vida espiritual y social de la Nueva España.

Un obispado era una región eclesiástica gobernada por un obispo, quien tenía la autoridad religiosa sobre todos los sacerdotes, iglesias y misiones de su territorio. El obispo no solo se encargaba de asuntos espirituales, sino que también tenía gran influencia en la educación, la justicia y la vida social de las comunidades.
Los Primeros Obispados
El primer obispado en la Nueva España fue el de Tlaxcala, establecido en 1525, apenas cuatro años después de la caída de Tenochtitlan. Posteriormente se trasladó a Puebla. En 1530 se creó el obispado de México, que más tarde se convertiría en arzobispado en 1546, convirtiéndose en la sede religiosa más importante de todo el territorio.

A lo largo del siglo XVI se fundaron otros obispados importantes como Michoacán, Oaxaca, Chiapas, Guadalajara y Yucatán. Cada uno cubría extensos territorios y debía coordinar la labor evangelizadora en regiones con diferentes pueblos indígenas, lenguas y costumbres.
La Labor del Obispo
El obispo era nombrado por el rey de España con la aprobación del Papa, una práctica conocida como Patronato Real. Una vez en su cargo, el obispo tenía múltiples responsabilidades. Visitaba regularmente las parroquias de su diócesis para supervisar el trabajo de los sacerdotes y asegurarse de que los fieles recibieran los sacramentos.
Los obispos también fundaban escuelas, hospitales y orfanatos. Protegían a los indígenas de los abusos de algunos encomenderos y funcionarios españoles, aunque no todos lo hacían con el mismo celo. Figuras como Vasco de Quiroga en Michoacán y Bartolomé de las Casas en Chiapas se destacaron por su defensa de los pueblos originarios.
Organización y Estructura
Cada obispado se dividía en parroquias dirigidas por sacerdotes. Las parroquias urbanas atendían principalmente a españoles y criollos, mientras que las doctrinas se establecían en pueblos indígenas. Estas doctrinas generalmente estaban a cargo de frailes franciscanos, dominicos, agustinos o jesuitas, quienes aprendían las lenguas nativas para enseñar el catolicismo.
Las catedrales se construyeron en las ciudades principales de cada obispado y se convirtieron en centros de poder y cultura. La Catedral Metropolitana de México, iniciada en 1573, fue el edificio religioso más grande y majestuoso de toda América, símbolo del poder de la Iglesia en la Nueva España.
El Poder de la Iglesia
Los obispados acumularon gran riqueza a través de diezmos, donaciones y propiedades. El diezmo era un impuesto del diez por ciento sobre la producción agrícola y ganadera que todos debían pagar. Esta riqueza permitió a la Iglesia construir magníficos templos, pero también le dio enorme influencia política y económica.
Los obispos participaban en el gobierno virreinal y algunos incluso llegaron a ser virreyes interinos cuando el cargo quedaba vacante. Controlaban la educación, la censura de libros y tenían sus propios tribunales eclesiásticos que juzgaban casos relacionados con la fe y la moral.
Evangelización y Sincretismo
La tarea de convertir a millones de indígenas al catolicismo fue inmensa. Los frailes y sacerdotes utilizaron diversas estrategias: destruyeron templos prehispánicos y construyeron iglesias sobre ellos, enseñaron oraciones y cantos en lenguas nativas, y celebraban procesiones y fiestas coloridas que atraían a las comunidades.
Este proceso creó un catolicismo único en la Nueva España, donde elementos de las antiguas religiones indígenas se mezclaron con las prácticas cristianas. Las fiestas patronales de los pueblos, las danzas tradicionales durante celebraciones católicas y la veneración de santos con características especiales son ejemplos de este sincretismo religioso que perdura hasta hoy.
El Legado de los Obispados
La organización en obispados dejó una huella profunda en México. Muchas de las divisiones eclesiásticas coloniales corresponden a las diócesis actuales. Las catedrales, conventos y templos construidos durante el período virreinal son hoy patrimonio cultural de la humanidad.
Los obispados no solo difundieron la religión católica, sino que también preservaron lenguas indígenas, crearon gramáticas y diccionarios, fundaron las primeras instituciones educativas y hospitales, y establecieron tradiciones que forman parte de la identidad cultural mexicana. La influencia de esta organización religiosa colonial se siente todavía en la vida social y cultural de México.
Preguntas de Comprensión
1. ¿Qué era un obispado y quién lo dirigía?
2. ¿Cuál fue el primer obispado establecido en la Nueva España y en qué año se fundó?
3. Menciona tres responsabilidades importantes que tenían los obispos en la Nueva España.
4. ¿Qué era el diezmo y cómo contribuyó al poder de la Iglesia?
5. ¿Qué es el sincretismo religioso y cómo se manifestó en la Nueva España?
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